lunes, 14 de julio de 2014

PSOE E IU, LOS ALIADOS DE PODEMOS, FINANCIADOS POR LA BANCA (II)


La primera fuente de beneficios de la izquierda es el Estado, pues a través de él se enriquecen mayoritariamente, quedando la banca privada en segundo, aunque muy destacado lugar. Un estudio publicado, incompleto, al estar esta materia protegida por el secreto estadístico (una prueba añadida del carácter totalitario del actual régimen), sobre los aspectos cuantitativos de la partitocracia sitúa en 145.000 personas las que viven y se enriquecen hoy con la política institucional de manera legal y censada. Sólo concejales hay 60.000, de los que una porción, es cierto, no perciben sueldo pero sí dietas.
        
Existen los organismos dependientes de la Unión Europea, de los que no está asequible ningún estudio fiable sobre la materia que nos ocupa, pero de los que sabemos que sostienen a miles, si no a decenas de miles, de partitócratas (una parte de ellos de la izquierda), la casta más la neo-casta. Se suman a ellos los del gobierno central, las 17 autonomías, las 50 diputaciones, un gran número de mancomunidades o similares y los 8.100 ayuntamientos.
Cada uno de estos niveles funcionariales son un hervidero de fundaciones, empresas estatales (al parecer, son unas 4.000 en la estructura central y autonómica más otras 7.000 en la municipal), organismos autónomos, sociedades mercantiles, asociaciones culturales, cooperativas de variada naturaleza, agencias estatales, etc. Todo ello en el plano legal, que se combina con el extralegal, no menos exuberante y fructífero.
        
De todo ese conglomerado surgen iniciativas empresariales semi-privadas o privadas, avaladas por las instituciones, en general a escala pequeña o mediana pero que tienen importancia por lo numerosas que son. Suelen pedir créditos a la banca, sobre todo a las cajas de ahorro, a menudo controladas por su propio partido, que se los conceden con generosidad, a menudo sin demandar avales solventes, de manera que la partitocracia, la de derecha y la de izquierda, genera nuevos ricos, nuevos empresarios, una parte de los cuales, cuando han amasado una fortuna mayor o menor, se suelen retirar de la vida política y partidista.
Un caso paradigmático es el de Felipe González y su familia con las empresas Indra y Oyauri Investment, asunto opaco donde los haya, pero que ha llegado a ser conocido por la relevancia de aquél, mientras que un gran número de operaciones similares, efectuadas por los otros jefes de la izquierda, permanecen en la oscuridad. Quien es el antecedente y modelo de Pablo Iglesias no se contenta con las citadas “minucias”, pues ha sido durante años consejero de Gas Natural Fenosa, con unos emolumentos de 126.000 euros.
        
Contratas de muy diversos tipos, equipos de asesoramiento, empresas de recogida de basuras, cooperativas de viviendas, actividades culturales y artísticas de pega, cooperativas agrícolas, sociedades dedicadas a tareas asistenciales, grupos medioambientales profesionalizados, entidades neo-racistas de “ayuda” a la inmigración, colectividades feminicidas, entes deportivos, consultorías, etc., etc., etc. forman parte del botín que cada año se reparte la partitocracia. El plano local es el que origina más negocios y más beneficios, por eso la lucha por el control de los ayuntamientos es feroz. Es asombroso que un buen número de los ayuntamientos dediquen hasta el 70% de su presupuesto, a veces incluso más, a pagar a sus funcionarios, cuando los gastos de personal nunca deberían exceder el 25%.
        
Además está el conocido expolio de las cajas de ahorro, una de las grandes fuentes de numerario de los partidos políticos y sindicatos. De ahí han sido extraídos, por lo que parece, miles de millones de euros, uniéndose la derecha y la izquierda en el saqueo, habiendo alcanzado el rescate de las cajas 61.000 millones. En Caja Madrid (hoy Bankia) la función desempeñada por la izquierda, en particular por IU, fue destacada, con 13 representantes en la asamblea general de aquélla, además de los 18 de CCOO.
Finalmente, ha sido inculpado Miguel Blesa y su grupo pero según algunos conocedores del tema, quien lo planificó fue José Antonio Moral Santín, jefe del PCE-IU e integrante del consejo de administración de dicha caja durante años[1]. Véase: un “anticapitalista” convertido en capitalista, en banquero de lo más usurero, rapaz y explotador. Y una formación “anticapitalista”, IU, bien representad en los órganos de dirección del capital financiero.
El procedimiento, parece ser, consiste en que lo expoliado se reparte entre los autores y el partido en que estén afiliados. El caso probablemente modélico en esto del despojo o desfalco fue Caja Castilla-La Mancha, realizado por la izquierda toda. Su estudio imparcial suministrará datos precisos de cómo se hacen estas operaciones. Una treta, muy común pero no la más importante, era y es otorgar hipotecas a los jefes y cuadros de la izquierda, para adquirir viviendas, que luego no son reclamadas, quedando “olvidadas”.
        
La participación de la izquierda institucional en la dirección de las cajas de ahorro, con cientos o miles de sus jefes y cuadros instalados en las poltronas de los consejos de administración de esas entidades financieras, muestra que la izquierda no sólo está financiada por el capitalismo sino que es ella misma parte del capitalismo, o capitalismo sin más. Sobre todo estatocapitalismo, o capitalismo de Estado.
(Continuará)


[1] El significativo olvido en que ha caído este sujeto, un marxista teorético con varios libros publicados, se explica por el trato de favor de que disfruta la izquierda en estas actividades. Dado que ésta llega con su discurso a sectores sociales inquietos y potencialmente peligrosos para orden vigente, lo que nunca logra la derecha, el poder constituido tiene cuidado en no perjudicar en exceso a esa izquierda, que suele salir bien librada de sus extralimitaciones dinerarias. Moral Santín ha tenido la misma buena suerte que Santiago Carrillo, dirigente del PCE durante decenios y maestro de los actuales jefes de IU. Carrillo, en la guerra civil, destacó en actividades criminales y genocidas, como dirigente del estalinista, o fascista de izquierda, PCE. Llegada la Transición del franquismo al parlamentarismo, 1974-1978, y debido a que para el capitalismo español era vital contar con una fuerza política que controlara y apaciguase a las masas, Carrillo y el PCE quedaron libres de culpa, siendo parte esencial del entramado institucional, hasta hoy. Sus matanzas y atrocidades resultaron así olvidadas. Consultar “El zorro rojo. La vida de Santiago Carrillo”, Paul Preston. Fue un impresionante ejercicio de realismo político el ofrecido por el “todo Madrid” mediático, empresarial, funcionarial e intelectual, el 16-3-2005, reunido para rendir homenaje a aquél en su 90 cumpleaños. Era la forma de agradecer a Carrillo, a él y a su partido en la Transición, el PCE, que hubiera hecho contribuciones decisivas a primero pacificar y luego desintegrar a la sociedad civil en ese tiempo, proporcionando al capitalismo y al Estado 40 años de prosperidad. Si entonces la izquierda, personificada en Felipe González y Santiago Carrillo, fue el fundamental instrumento político de que se sirvió la clase empresarial para superar una situación difícil, hoy esa tarea la ha de desempeñar asimismo la izquierda, con Pablo Iglesias y Alberto Garzón de jefes.

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